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La profesora Carmen Tirado durante su seminario a profesores del Departamento de Estudios Internacionales de la Universidad Loyola.

Carmen Tirado: “España y Japón están vinculadas históricamente desde hace mucho tiempo y gozan de muy buenas relaciones actualmente”

Carmen Tirado Robles es experta en Japón. Profesora titular de Derecho internacional público y directora del Departamento de Derecho público de la Universidad de Zaragoza, ha publicado numerosos trabajos sobre las relaciones exteriores de Japón, su política de seguridad y defensa, o los proyectos de reforma constitucional. En 2018 el Gobierno japonés la distinguió con el Premio del Ministro de Asuntos Exteriores en reconocimiento a su labor de promoción de los estudios y de la investigación sobre Japón en España. La profesora Tirado es la Investigadora Principal (IP) del Grupo de Investigación Japón, grupo de investigación de referencia del Gobierno de Aragón, al que pertenece desde su fundación el profesor del Departamento de Estudios Internacionales de la Universidad Loyola Andalucía, Fernando Delage Carretero, quien la ha invitado a impartir el seminario: ‘La Asociación Unión Europea-Japón y el orden multilateral’. La profesora Tirado ha impartido también una masterclass en la asignatura de Mercados Internacionales.

(P): ¿Qué les ha contado a sus colegas de la Universidad Loyola Andalucía?

(R): Hemos hablado sobre los dos acuerdos que se han negociado entre la Unión Europea y Japón y que han entrado en vigor, uno de ellos provisionalmente y otro ha entrado en vigor normal, en febrero de este mismo año. Es un acuerdo de asociación económica y un acuerdo de asociación estratégica. Con estos acuerdos, la Unión Europea y Japón, responden al proteccionismo estadounidense y crean una zona de confianza, de buenas relaciones no solo en el terreno político sino también en el económico. Hay que pensar que la Unión Europea y Japón entablan relaciones desde el comienzo de las comunidades europeas antiguas, pero que eran relaciones de carácter económico y comercial que además fueron muy poco pacíficas en sus inicios, y que hoy realmente se han convertido en actores aliados que colaboran no solo en el terreno comercial sino también en el político.

(P): Las relaciones entre Europa y Japón comenzaron en 1613 con la misión Keichō, cuando llegó a las costas andaluzas una exótica expedición al mando del samurai japonés, Hasekura Tsunenaga. Venían con el propósito de entablar relaciones de fidelidad con el rey Felipe III y con el Papa. De eso hace mucho tiempo, ¿cómo son las relaciones actualmente?

(R): Pues hace poco hemos celebrado el 450 aniversario de las relaciones entre España y Japón motivadas, fundamentalmente, por esa embajada japonesa a Europa y en concreto a España. En 2017 celebramos el 150 aniversario de las relaciones diplomáticas entre España y Japón porque se firmó un Tratado de Amistad, Comercio y Navegación entre los dos países. España y Japón están vinculadas históricamente desde hace mucho tiempo y gozan de muy buenas relaciones actualmente. Las relaciones son muy buenas, entre otras cosas, las dos Familias Reales tienen muy buenas relaciones entre sí, han hecho varias visitas oficiales, y a nivel de países pues también la relación es muy buena.

(P): Japón participó en la Segunda Guerra Mundial del lado del Eje, desarrollando una política de expansión por Asia que tras perder la guerra les pasó factura interna y externamente. ¿Pesa aún la losa de la Segunda Guerra Mundial en Japón?

(R): No sólo en Japón, sino en Asia en general. El artículo 9 de la Constitución japonesa es verdad que es resultado de la Segunda Guerra Mundial y de la situación en la que quedó Japón tras la contienda, pero lo cierto es que la relaciones entre los distintos países asiáticos, son como son ahora porque todavía no se han cerrado las heridas de la Segunda Guerra Mundial. Así como en Europa hemos conseguido acercar posiciones y actualmente hay unas relaciones muy buenas, somos aliados dentro de la Unión Europea y también en el Consejo de Europa, que es una organización más amplia, pues en el continente asiático esto no se ha dado. Es decir, todavía, los conflictos que perviven entre China, Japón, las dos Coreas, incluso Rusia vienen de la Segunda Guerra Mundial. Todavía no se han cerrado esas heridas.

(P): Actualmente el Gobierno japonés está trabajando en un proyecto para reformar la Constitución. ¿Tiene apoyo popular?

(R): La reforma de la Constitución japonesa es algo problemática, no sólo por el tema del artículo 9, sino porque la Constitución japonesa es una Constitución muy rígida que para su reforma implica no sólo la intervención de las dos cámaras: Cámara de Representantes y Cámara de Consejeros o Congreso y Senado, como lo queramos llamar, sino que implica también un referéndum. Y el problema es ese, que actualmente Shinzō Abe y el Jimintō, el Partido Liberal Democrático podría conseguir el apoyo de ambas cámaras, creo que sin ningún problema, pero otro cantar es el referéndum popular. Ya se dice que los referéndum los carga el diablo, porque puede realizarse una labor un poco de formación didáctica para que la población pueda votar con conocimiento de causa, Pero la verdad es que nunca se sabe qué va a suceder. Y el problema con la Constitución japonesa es ese fundamentalmente.

(P): ¿No es contradictorio que el Jimintō, que controla las dos cámaras gracias al voto popular, pueda perder un referéndum?

(R): Bueno porque hay temas mucho más sensibles, por ejemplo el artículo del artículo 9 o el tema de la pena de muerte son difícilmente variables si no hay apoyo popular. Otra cosa porque a veces los políticos van separados del pueblo, esto es lo que en algunos aspectos pasa en Japón, igual que pasa en otros países.

Autor

Francisco Javier Burrero

Periodista del Servicio de Comunicación y Relaciones Institucionales de la Universidad Loyola Andalucía. fjburrero@uloyola.es Twitter: @javierburrero

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