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Elena Pérez Velasco, estudiante del Dual Business Degree en la Universidad Loyola.

Elena Pérez Velasco: «El programa Dual Business Degree ha sido la experiencia más enriquecedora que he vivido hasta el día de hoy»

Elena Pérez Velasco es estudiante del Doble Grado en ADE y Relaciones Internacionales. Además cursa el programa Dual Business Degree, un programa único que otorga una doble titulación, con reconocimiento oficial en Estados Unidos y la Unión Europea. En el marco de este programa, ha recibido el premio Major Key que la reconoce como la mejor estudiante de la promoción. Además, ha sido presidenta de la delegación española de la Sociedad de Honores jesuita, Alpha Sigma Nu.

Pregunta: ¿Cómo definirías el programa Dual Business Degree? ¿Por qué elegiste este programa?

R: El programa Dual Business Degree ha sido la experiencia más enriquecedora que he vivido hasta el día de hoy. Aunque la oferta de intercambios académicos de la Universidad Loyola es a nivel mundial, poder estudiar en una universidad americana y de la Compañía de Jesús es algo por lo que merece la pena apostar.

Desde que estaba en el instituto sabía que quería vivir una experiencia internacional en la universidad. Descubrí el programa Dual Business Degree y supe que eran los estudios que quería cursar junto con el Grado en Relaciones Internaciones. Para mí este programa ha sido muy gratificante. Ha sido un auténtico camino de crecimiento tanto personal como profesional.

«Sabía que quería vivir una experiencia internacional en la Universidad»

P: ¿Qué oportunidades te ha brindado el Dual Business Degree?

R: He recibo una gran formación académica. Este camino comenzó el primer año de carrera sentando las bases educativas a través de profesores excelentes en la Universidad Loyola. En mi estancia en Roma (John Felice Rome Center) pude disfrutar de la belleza de la Ciudad Eterna. Comencé a descubrir el sistema educativo americano centrado en mejorar las destrezas y habilidades del estudiante. Junto con asignaturas propias del grado en ADE tuve la suerte de atender a asignaturas del CORE americano enfocadas a la educación holística del estudiante, como por ejemplo iniciación a clase de canto.

En Chicago, junto con asignaturas muy prácticas como emprendimiento o análisis de negocio, pude atender a distintos eventos y charlas en las que participaron CEOs, embajadores, empresarios o directores de organizaciones internacionales. Este camino de aprendizaje culminó con la posibilidad de realizar prácticas curriculares en A Safe Haven Foundation (Chicago). A Safe Haven Foundation es una empresa social y sin ánimo de lucro que impulsa a las personas en crisis a recuperar sus vidas a través de servicios de salud conductual, desarrollo económico y de la vivienda. Me permitió adquirir una mayor comprensión de la importancia de las políticas, los cargos públicos y el mundo empresarial de hoy en día en cualquier asunto de justicia social, como «erradicar la mendicidad».

Durante mi estancia en Chicago se me ha ofrecido la posibilidad de prestar el servicio de liderazgo en diferentes actividades. Tuve el honor de ser la Presidenta del Loyola Club of Spain. Se trata de un club estudiantil de la Universidad Loyola Chicago cuya misión es crear puentes entre EE.UU. y España en un entorno cultural, empresarial e institucional. Uno de los proyectos que realizamos y que más me impactó fue un evento en el que asistió como invitado y principal ponente el CEO de ACCIONA en EE.UU., Rafael Esteban Fernández de Córdoba, que nos ilustró sobre el futuro de las energías renovables.

«Profundicé en los valores jesuitas a través de retiros espirituales organizados por la universidad»

P: ¿Qué destacarías de tu experiencia en este programa?

R: Estoy agradecida a todos los que han tocado mi corazón estos años. Cuando entré por primera vez en el campus de Loyola Chicago me di cuenta de la amplia y maravillosa diversidad cultural que me rodeaba. Decidí que quería aprovechar al máximo mi estancia allí. Tuve la suerte de vivir experiencias culturales que nunca olvidaré. Por ejemplo, compartir apartamento con una estudiante estadounidense con la que rápidamente establecí una gran amistad, participar en Loyola Garba (un festival hindú de Navratri), celebrar la fiesta de Acción de Gracias en el seno de una familia estadounidense, probar cientos de platos diferentes de distintos lugares y descubrir la esencia de Chicago a través de sus barrios, conciertos, musicales y museos.

Al mismo tiempo, profundicé en los valores jesuitas a través de retiros espirituales organizados por la universidad o eucaristías comunitarias en la hermosa Capilla Madonna Della Strada. Conocí a personas increíbles, jesuitas y estudiantes, que me mostraron la belleza del servicio y la justicia social con su ejemplo. Una experiencia me marcó: un programa de voluntariado basado en el trabajo con estudiantes y profesores de Red Cloud School en la Reserva de Pine Ridge (Dakota del Sur).

Pine Ridge es hermoso en sus colinas y su patrimonio espiritual y cultural y, sin embargo, trágico en su historia de masacre, tratados rotos y pobreza.  La luz de esperanza de los estudiantes y las sonrisas genuinas, incluso con tales antecedentes de drama histórico, me mostraron la resiliencia y el compromiso que tenían unos con otros.

«Tuve la suerte de vivir experiencias culturales que nunca olvidaré»

P: ¿Qué significa recibir el premio Major Key?

R: Recibir este premio de la facultad Quinlan School of Business es un gran honor para mí. El entusiasmo por aprender, desarrollar el espíritu crítico y mejorar mis conocimientos siempre han sido las máximas en este camino pues creo firmemente que solo así podremos llegar a ser profesionales capaces de tomar decisiones que permitan hacer una sociedad mejor.

En Chicago tuve la suerte de ser nombrada miembro de la Sociedad de Honores Internacional de Negocios, Beta Gamma Sigma. Esto me proporcionó una amplia de red de contactos y símbolo del esfuerzo realizado. El pasado octubre fui inducida a la Sociedad de Honores jesuita, Alpha Sigma Nu. He tenido la suerte y el honor de prestar el servicio como presidenta de la delegación Loyola Andalucía este año.

Esta experiencia no podría haber sido posible sin el apoyo incondicional de mi familia. Agradezco igualmente a la Universidad Loyola por haber confiado en mí para ser parte de este fantástico programa junto con la Universidad Loyola Chicago. Me han proporcionado oportunidades que he podido vivir y en las que he podido crecer como persona.

Autor

Jaime Pastor

Periodista del Servicio de Comunicación y Relaciones Institucionales de la Universidad Loyola Andalucía.

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