Pedro Caldentey, miembro del departamento de Economía de la Universidad Loyola Andalucía, analiza las claves del Plan Juncker.

El Plan Juncker

El ruido provocado por la reconfiguración del panorama político español en las sucesivas elecciones de estos años o por los encendidos debates sobre Cataluña nos hace perder de vista algunos asuntos estratégicos para la economía española.

Uno de ellos es la necesidad de discutir sobre el cambio de modelo productivo que demanda la economía española para resolver sus tradicionales problemas de empleo, productividad y competitividad que en tantas ocasiones se ha mencionado desde el Departamento de Economía de la Universidad Loyola Andalucía.

También Europa está sometida a debates ruidosos y ensordecedores como el del caso griego o el la inmigración. El PM Cameron ya dio ayer el pistoletazo de salida a otro que promete: las negociaciones en torno a la posibilidad del BREXIT. Mientras la UE trata de afrontar estos asuntos con escaso éxito, pasa desapercibida la propuesta estrella de Jean Claude Juncker que acaba de cumplir su primer año frente a la Comisión Europea.

Plan Juncker pretende recuperar las inversiones en la Unión Europea para recuperar la economía

He tenido esta semana la oportunidad de asistir a una presentación en la sede del College of Europe en Brujas sobre el Investment Plan for Europe, más conocido como Plan Juncker.  Alessandro Carano, Senior Adviser on Jobs, Growth and Investment de la DGECFIN de la Comisión Europea hizo una detallada presentación del plan, de su lógica y de su instrumentación.

Claves del Plan Juncker

Leyendo entre líneas, el plan se basa en el temor a la condición coyuntural de las variables (QE, petróleo, cotización del euro) que animan la recuperación económica de la UE que, por otra parte, no impresiona ni por sus previsiones y ni por su fuerza.  El objetivo del plan es cubrir el margen existente entre la tendencia histórica que la inversión mantenía antes de la crisis y las cifras actuales.

Se basa en 3 pilares: (a) movilizar financiación para promover la inversión con el incentivo del EFSI (European Fund for Strategic Investments), un instrumento creado para el plan; (b) conectar la economía real con las financiación disponible mediante sistemas de información, transparencia y asesoramiento; y (c) promover un clima de negocios mejorando la regulación para hacerla más predecible reduciendo regulaciones a partir de algunos elementos del Mercado único.

El desarrollo instrumental del EFSI o de los portales de información presenta algunas claves innovadoras y se basa en los principios de cofinanciación y de adicionalidad a la inversión de los Estados Miembros y, sobre todo, a la inversión privada.

El Plan Juncker pretende movilizar 315 mil millones de euros en 3 años pero el EFSI tiene una dotación preliminar de sólo 21 mil millones de euros para los 3 años. El resto hasta los 315 mil millones es la inversión privada que se pueda movilizar y el margen que los límites de gasto le permitan a la inversión pública.

La Comisión Europea insiste en que se trata de un instrumento complementario a todos los demás de la UE y en función de eso se deberá juzgar su eficacia. Para definir criterios de comparación, el presupuesto anual de la UE es aproximadamente de 120 mil millones de euros cada año.

La pregunta es si serán suficientes los fondos del ESFI para movilizar inversión privada. ¿Podrá competir el plan y su dotación con otros condicionantes de la inversión? Si hay abundancia de liquidez pero no encuentra demanda, ¿hasta qué punto el sistema de incentivos del Plan podrá alterar ese comportamiento?

La incertidumbre es notable pese a las estimaciones de la Comisión Europea y el potencial de los nuevos instrumentos. Este 10 de noviembre, Martín Wolf planteaba desde su columna en el Financial Times que la larga sombra de esta gran depresión podría explicarse por la “histéresis”. Es decir, el impacto del pasado en el comportamiento presente, augurando poca reacción de las economías de la UE ante los síntomas de recuperación.

De fondo están dos clásicos de esta crisis: la ausencia de liderazgo regional de algunas economías que no se deciden a ejercerlo con políticas de demanda expansivas y el debate sobre cuánto nos hemos pasado de rosca en la aplicación de las políticas de ajuste y austeridad.

Autor

Pedro Caldentey

La Universidad Loyola Andalucía nace de una experiencia de universidad local pero abierta al mundo. Pedro Caldentey estudió en ETEA pensando en Melbourne y Estocolmo pero empezó su carrera descubriendo el mundo en Centroamérica. Es profesor de economía aplicada en el departamento de Economía y ha dirigido hasta 2015 la Fundación ETEA para el Desarrollo y la Cooperación que promueve la presencia de la Universidad en actividades de formación y asistencia técnica y en intervenciones de desarrollo en América Latina y Asia.

Comments

  1. En este blog se resalta la importancia del Plan Juncker, el cual pretende promover la inversión con el incentivo del EFSI, aún con la incertidumbre de si este será suficiente para movilizar la inversión privada. También destaca el desarrollo de sistemas de la información que representen de forma real y transparente la economía, con la finalidad de aplicar, en cierto modo, una política de demanda expansiva, sin dejar de aplicar al mismo tiempo las políticas necesarias de ajuste y austeridad.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Calendario de Eventos

« Jul 2017 » loading...
Lun Mar Mie Jue Vie Sab Dom
1
2
3
4
5
6
7
8
9
10
11
12
13
14
15
16
17
18
19
20
21
22
23
24
25
26
27
28
29
30
31