Según un estudio realizado por Cambridge English y la consultora QS, las necesidades lingüísticas en inglés no llegan a cubrirse satisfactoriamente en el mundo empresarial.

El dominio del inglés en el trabajo

Que el mundo se mueve en inglés es por todos conocido y de igual forma sabemos que el inglés es la lengua de los negocios, la ciencia y la investigación. Así pues, con aproximadamente un cuarto de la población mundial hablando este idioma, podemos afirmar que la denominación de lingua franca es acertada.

A pesar de ello, en el mundo de la empresa,  según un estudio realizado por Cambridge English y la consultora QS, las necesidades lingüísticas no llegan a cubrirse satisfactoriamente.

Los datos revelados por el estudio “English at Work, realizado entre el 1 de abril y el 31 de julio de 2016, en el que participaron 5.373 empleadores de 20 sectores distintos ubicados en 38 países resultan muy elocuentes.

El estudio distingue entre los países o territorios en los que el inglés es la primera lengua y como tal hablada por la mayoría de la población; aquellos en los que el inglés es lengua oficial, como India o Hong-Kong, y aquellos en los que el inglés no es lengua oficial, es decir, aquellos en los que, como España, sus habitantes estudian el inglés como una lengua extranjera y la usan como medio de comunicación en entornos preferentemente internacionales.

Un resumen interactivo del estudio se puede encontrar en este enlace y en esta misma dirección se puede solicitar el informe completo en inglés. En estas líneas, presentaremos un resumen de los resultados, centrándonos sobre todo en la situación particular de España,  y haciendo breves referencias a otros países de su entorno europeo.

Importancia de dominar el inglés para los empleadores

En primer lugar, el estudio analiza la importancia que los empleadores conceden al conocimiento de esta lengua. A un nivel global, en aquellos países donde el inglés no es lengua oficial, el 69% de los empleadores lo consideran un aspecto imprescindible o muy importante para su organización.

Este porcentaje sube significativamente en los países europeos encuestados, siendo Alemania y Portugal los que presentan una consideración más alta con un 100%, seguidos por Italia y Bélgica con un 96%, Dinamarca con un 90%, y Francia con un 85%. En España, el 81% de las empresas encuestadas también le otorgan la misma importancia.

Analizado este aspecto por sectores, defensa y areonáutica son los que más altamente valoran el conocimiento de inglés (89%), seguidas por el sector jurídico, energía y telecomunicaciones (más de un 80%), e ingeniería, consultoría y finanzas entre otros (entre 70 y 80%).

Lógicamente, a este grado de importancia le debe corresponder un alto nivel de exigencia por parte de los empleadores ya que, según se muestra en el estudio de Cambridge y QS, el 7% de las tareas realizadas en las empresas requiere un nivel de inglés nativo o bilingüe (nivel C2 según el Marco Europeo de Referencia para las Lenguas), el 49% implica un nivel avanzado (nivel C1), el 31% intermedio (nivel B2) y el 9% básico (nivel B1).

Los requisitos más altos se encuentran en los sectores financieros, bancarios y jurídicos mientras que los más bajos están en ocio, viajes, transporte y distribución.

En España, el 72% de los empleadores afirmaron requerir un nivel avanzado o nativo para poder realizar tareas tales como participar en reuniones, realizar presentaciones, escribir informes o correspondencia, etc. A nivel de gran empresa, aquella que cuenta con más de 2500 empleados, el porcentaje sube a  un 89%.

Aunque para un buen conocimiento de la lengua, debe haber un equilibrio en el nivel de cada una de las competencias lingüísticas (comprensión escrita, expresión escrita, comprensión oral y expresión oral), la comprensión escrita (Reading) es la competencia más valorada por el 43% de los encuestados, seguida por la expresión oral (Speaking) con un 39%.

En Europa, esta misma preferencia se da en países como Bélgica, Dinamarca, Francia, Alemania o Porgugal. Sin embargo, en España, saber expresarse oralmente es considerado como muy importante por el 54% de las empresas encuestadas. Con respecto a las demás competencias, las empresas españolas abogan en segundo lugar por la comprensión escrita (Reading – 29%), seguida de la comprensión oral (Listening – 13%) y la expresión escrita (Writing – 4%).

Uno de los datos más significativos de este estudio es que en todos los sectores se da un vacío lingüístico entre las competencias requeridas para el puesto de trabajo y las que realmente tienen los empleados. En términos porcentuales, este vacío se cuantifica en al menos un 40% y se encuentra sobre todo en trabajos del área de recursos humanos, el sector financiero, en producción y en logística. El porcentaje solo se reduce, sin llegar a desaparecer, en puestos de trabajo de alta dirección.

Puesto que, como venimos viendo, la demanda del inglés por parte de la empresa es alta, a la hora de seleccionar  personal, el 98.5% de los empleadores dice usar al menos un método para comprobar la competencia lingüística del aspirante al puesto de trabajo. De entre todos los métodos, la entrevista se muestra como el más común (58%), a veces complementado con un examen o con la comprobación de certificados internacionales (38%).

El informe de Cambridge y QS concluye afirmando que es difícil predecir que ocurrirá a largo plazo, ya que la tecnología y la demografía podrían afectar la demanda de inglés en la empresa. Sin embargo, a corto y medio plazo, predicen que la demanda va a continuar creciendo y del mismo modo aumentará el número de empresas que adopten el inglés como lingua franca y se muevan y actúen en esta lengua.

El dominio del inglés mejora la empleabilidad

A esta conclusión, nos gustaría añadir una reflexión personal. Aunque el nivel de inglés en la sociedad española está mejorando sustancialmente, todavía queda un largo camino hasta que la empresa encuentre sus necesidades lingüísticas cubiertas de forma satisfactoria. Y esto implica, que a mejor nivel de inglés, los graduados y post-graduados tendrán más posibilidades de encontrar un buen empleo.

Ellos deben ser conscientes de este hecho y también de que, según lo que hemos podido leer en este estudio, un buen nivel de inglés no es equivalente a un B2 (que por otro lado es considerado como nivel intermedio por el propio marco de referencia), aunque sea este el nivel requerido para graduarse. Hoy en día, un buen nivel de inglés es el equivalente a un avanzado (C1) o superior (C2), por lo que nadie que aspire a un buen puesto de trabajo debería conformarse cuando haya alcanzado el nivel intermedio B2.

Autor

Esther Menor

Esther Menor es profesora del Grado en Educación en la Universidad Loyola Andalucía.

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