La dignidad humana como puente entre entre teología y ciencias sociales.

La dignidad humana, puente entre teología y ciencias sociales

Hoy en día el reconocimiento del valor y estima que merece todo ser humano por el hecho de serlo, la dignidad humana es un lugar común en muchos discursos sociales. La dignidad humana es de hecho el único argumento teórico que reconoce la Declaración Universal de los Derechos Humanos de 1948 para fundamentar estos.

Esto hace que sea una categoría fundamental para el pensamiento socio-político y ético contemporáneo. Por esto mismo se convierte en una categoría puente para hacer dialogar la teología y las ciencias sociales.

Origen del concepto de dignidad humana

El concepto de dignidad humana, tal como se utiliza hoy en día, toma su inspiración en el autor renacentista Pico Della Mirandola y de la Ilustración. Mucho contribuyó a su aclaración el pensamiento de Kant que habla de que las personas no pueden ser utilizadas nunca como un medio sino como un fin. A la vez, es necesario reconocer que la dignidad humana es una idea de hondo sentido cristiano. La creación del ser humano por Dios a su imagen y semejanza y la encarnación de Jesucristo son la muestra más evidente de la idea cristiana de dignidad del hombre.

Esta intuición de la Escritura fue desarrollada en toda la escolástica medieval. Más adelante podemos encontrar una reflexión basada en esta idea en la obra de Bartolomé de las Casas o de Francisco de Vitoria en su defensa de los indios americanos. También encontramos referencias en la obra del jesuita Francisco Suárez.

De hecho, tan cercano es el concepto al pensamiento cristiano y católico, que mucho antes de que la Iglesia acogiera formalmente la idea de unos derechos humanos, en la encíclica social Rerum Novarum de 1891 ya se argumentaba en función de esta idea. Así, León XIII en dicha encíclica recuerda a los “patronos y a los ricos” su deber de “no considerar a los obreros como esclavos; [sino] respetar en ellos, como es justo, la dignidad de la persona” (RN, 15)

La interpretación teológica de la dignidad humana

En su esfuerzo por dialogar con el pensamiento secular y la tradición de los derechos humanos el magisterio social de la Iglesia católica fue formulando con detalle su propia argumentación de la dignidad humana. Así desde la encíclica Pacem in Terris (1963) se presenta como el punto de anclaje de la dignidad humana en la tradición católica el pasaje de Génesis 1, 26 “Dios dijo: ‘Hagamos al hombre a nuestra imagen, según nuestra semejanza.’” El ser creados a imagen y semejanza de Dios son la afirmación última de la dignidad del hombre y la mujer.

A pesar de lo hondamente establecida que está esta explicación teológica de la dignidad humana, hoy en día se busca completarla con una mirada desde la cruz de Cristo. La dignidad del ser humano desde la creación se ve muchas veces cuestionada por las situaciones de injusticia y violencia que se repiten en la historia, estas parecen desdecir de dicha dignidad. La imagen de la Cruz de Cristo es el símbolo de cómo Dios, en Jesús, ha querido hacerse uno con aquellos que son vejados y oprimidos. Es esa cercanía de Dios la que realza y saca a la luz toda la dignidad de las víctimas.

La dignidad humana, espacio de diálogo y encuentro

Como vemos la categoría de dignidad humana es hoy en día una categoría a la vez clave para el pensamiento moral secular y hondamente enraizada en la teología cristiana. Una categoría plenamente significativa en el lenguaje secular que a la vez formula importantes afirmaciones teológicas.

La dignidad humana se convierte así en un concepto puente entre ambas esferas de pensamiento y un espacio privilegiado para el desarrollo de una sólida teología pública para la sociedad de hoy. Tan sólo hemos de cuidar que nuestros esfuerzos intelectuales por clarificar el concepto estén siempre acompañados por un trabajo para asegurar que todo hombre y mujer vea su propia dignidad respetada y reconocida.

Autor

Gonzalo Villagran SJ

Gonzalo Villagrán, jesuita, licenciado en ADE y doctor en teología. Profesor en la Facultad de Teología de Granada. Su empeño es llevar la teología al debate público y enriquecer éste con la sabiduría de la fe. Le preocupa la voz de la Iglesia en la sociedad pluralista y el diálogo interreligioso.

Comments

  1. Muy interesante! La dignidad humana me parece el tema más importante del Magisterio Social de la Iglesia, del que emanan y al que vuelven todos los demás, cual bumerán.

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