La devaluación del Yuan, ¿qué efectos internos y externos puede tener para la economía?

Devaluación del Yuan: estrategia o imposición

El pasado mes de agosto, las autoridades chinas declararon tres devaluaciones seguidas de la moneda del país provocando una devaluación acumulada que no llegó al 5% de su valor (nada excesivo si lo comparamos con la depreciación del euro en el último año).

A partir de este hecho, han comenzado todo tipo de especulaciones sobre la decisión y los efectos internos y externos que esta podría tener. China es la segunda economía mundial y la primera comercial, cualquier movimiento que se produzca en alguna de sus variables macroeconómicas es mirado y analizado hasta la saciedad, ya que sus efectos pueden ser muy intensos en el resto de países, desarrollados y no desarrollados. La pregunta que habría que hacerse es ¿por qué?

La respuesta no está clara y no puede ser única. Hay quien señala que esta decisión es un ajuste del tipo de cambio para mejorar las exportaciones chinas al estilo clásico, ya que éstas han sufrido una caída desde principios de año del 7,7%, lo que ha arrastrado a una reducción de las importaciones de materias primas chinas de los países suministradores (gran parte de los países emergentes y menos desarrollados latinoamericanos, africanos y asiáticos). Al mismo tiempo, este hecho responde a un intento de cambio en el modelo actual de crecimiento, basado en inversión y exportaciones, para sustituirlo por demanda interna del país.

En cambio, otras opiniones señalan que el esfuerzo realizado por China obedece a su intenso deseo de que su moneda forme parte junto con el dólar, euro, yen y libra esterlina, de la cesta de divisas incluidas en los derechos especiales de giro (DEG).

La composición de la cesta se somete a revisión cada cinco años, con el objetivo de que refleje la importancia relativa de cada moneda en los sistemas comerciales y financieros mundiales. La última revisión fue en noviembre de 2010. Por otro lado, en octubre de 2011, el FMI examinó posibles opciones para ampliar la cesta de monedas del DEG.

Próxima revisión de divisas

La próxima revisión está prevista para final de 2015. Ni que decir tiene, que las autoridades chinas desean fervientemente que su moneda forme parte de esta cesta con lo que se convertiría en una moneda reserva, objetivo en el que están empeñados desde que comenzó la crisis de 2007 de Estados Unidos y Europa y que desde hace un año parece que se va quedando atrás.

Qué duda cabe que este deseo debe estar alineado con los requerimientos exigidos desde el FMI: ser una potencia comercial (China lo es con el primer puesto) y dejar que su moneda fluctúe libremente en el mercado. En el cumplimiento de este segundo requisito va la decisión tomada, porque además, las autoridades monetarias chinas (claramente intervencionistas) han apuntado que la fijación diaria del tipo de cambio seguirá la cotización marcada por el mercado el día anterior.

En mi opinión, como sucede en las decisiones económicas, el caso no es tan simple, y es el resultado de estrategias e imposiciones. Estrategias e imposiciones internas para un cambio de modelo de crecimiento, dado que el actual posee claros síntomas de debilitamiento, y desviaciones en su forma de ejecución a lo largo de los últimos siete años, ya que se requiere de una mayor participación de la demanda interna que mantenga el ritmo de crecimiento en torno al 10% (increíble aumento del 7% del PIB en el segundo semestre de 2015, según datos de las estadísticas chinas) y con él el nivel empleo nacional.

Estrategias e imposiciones externas para que el yuan pertenezca al reducido grupo de monedas que conforman el DEG y al mismo tiempo satisfacer las presiones de Estados Unidos ante un yen sobrevalorado en los últimos años. Confiemos que otras derivaciones de esta situación no apaguen la tímida llama de la recuperación que se ha iniciado en los últimos meses en los países desarrollados, aunque las consecuencias para los denominados países emergentes están siendo claramente perjudiciales.

Autor

Pedro Pablo Pérez

Licenciado en Ciencias Económicas y Empresariales por la Universidad Pontificia Comillas (Madrid) y Máster en Unión Europea por la UNED, es Doctor en Ciencias Económicas y Empresariales por la Universidad de Sevilla (1992). Procede de la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales (ETEA) donde lleva impartiendo clases en asignaturas vinculadas al área de economía desde 1987. Ha sido Profesor visitante en Lüneburg (Alemania), Linz (Austria), Universidad Centroamericana de Managua (Nicaragua) y Kuopio (Finlandia). Investigador en temas relacionados con análisis de coyuntura económica, el desarrollo rural, la economía agraria, la política agraria y la economía de la Unión Europea. Es Secretario General de la Universidad Loyola Andalucía.

Comments

  1. En nuestra opinión, estas medidas son un intento agresivo de dar un vuelco al descenso de las exportaciones y de restaurar el crecimiento interno. Una medida que puede llevar a los competidores a devaluar también sus monedas, con lo que podría provocar el inicio de una guerra de divisas, implantando el temblor en los inversores.
    Por otro lado, el principal motivo de la devaluación fue el objetivo estratégico de convertir al yuan en una moneda de reserva internacional y ser, a largo plazo, un competidor del dólar a nivel mundial. El FMI fue el primero en celebrar el movimiento del banco popular de china.

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