Crisis, una oportunidad para aprender

Desde un punto de vista eminentemente psicológico, los contextos de crisis se caracterizan por ser períodos de una elevada incertidumbre y complejidad, en los que todo cuanto nos rodea parece estar sumido en una nebulosa y fuera de nuestro control. Es bien conocido que las crisis responden a fenómenos cíclicos y se han sucedido a lo largo de la historia. No obstante, ya sea por mor de corrientes o modas, o porque nos encontramos sumidos en una de las más profundas y longevas crisis socio-económicas que se recuerdan, lo cierto es que la gestión en contextos de crisis se ha convertido en un tópico de creciente interés y relevancia científica.

Diversos estudios señalan que es precisamente en medio de este contexto de crisis donde, a menudo, los miembros de una organización se muestran más dispuestos a cuestionar los principios y valores fundamentales que rigen la actividad diaria de la firma. En momentos de bonanza, el ser humano es tradicionalmente bastante conformista y menos propenso a la controversia. A menudo, únicamente cuando las cosas no marchan todo lo bien que debieran, somos capaces de plantearnos si existen mejores formas de hacer las cosas. Las situaciones de crisis pueden en consecuencia suponer una buena oportunidad para poner en tela de juicio la propia cultura de la organización, en aras de pulir o mejorar técnicas, procedimientos, rutinas y procesos.

A medida que el entorno en el que las personas y organizaciones nos desenvolvemos se vuelve más complejo e incierto, ser capaz de aprender, adaptarse a las circunstancias y hacerlo más rápido que los competidores se convierte en un factor clave de éxito. Dentro de estos contextos, el fomento de una cultura de aprendizaje continuo y constante se ha convertido en una necesidad imperiosa para la supervivencia, la viabilidad y la competitividad de las empresas.

Atendiendo a esto, deberíamos replantearnos si en lugar de considerar los escenarios de crisis como una terrible amenaza al desarrollo, la supervivencia y la estabilidad de la organización, asumamos la crisis como una oportunidad para aprender. Tener la capacidad de transformar la amenaza de la crisis en una oportunidad para crecer, superarse y mejorar se antoja la mejor actitud y forma de afrontar una situación tan delicada como la que nos toca en estos días.

Autor

Antonio Leal

Entusiasta del aprendizaje. En la Universidad Loyola Andalucía investigo en temas de gestión del conocimiento, innovación y cultura organizacional. Never stop learning!!! - alleal@uloyola.es | @alealrguez

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