La adaptación a las nuevas tendencias de los consumidores de los comercios locales.

Pequeños comercios locales y el paso digital

Uno de los sectores más afectados por la crisis ha sido sin duda alguna el pequeño comercio. El comercio tradicional ha muerto porque se ha dejado de innovar en él.

No obstante, con la llegada de Internet, algunos emprendedores con un espíritu creativo y visionario han aprovechado y han sabido ver una oportunidad de negocio donde otros, con una mente estancada, no lo han hecho.

Y es que además los hábitos de los consumidores también están cambiando. El consumidor entra a la tienda para ver los productos, comparar precios con su smartphone y probarlo, para luego realizar la compra por Internet, que es la opción más económica. Es lo que se conoce como showrooming.

Según una encuesta realizada por IBM a 26.000 consumidores internacionales, el 43 % afirma que son clientes pasivos, es decir, que utilizan su dispositivo móvil para comprobar el precio de un producto en la web y finalmente decantarse por la opción más barata que es la de páginas web como Amazon o Ebay, por ejemplo.

Buscando soluciones

Ante este problema para los pequeños comerciantes, se tomaron distintas medidas. Por un lado, muchos comerciantes estadounidenses decidieron cobrar por probar un producto y por navegar por Internet dentro del establecimiento.

Por otro lado, otros creyeron que esta idea no era la solución si el objetivo era enganchar al cliente a la tienda física. Por eso, su principal objetivo fue igualar los precios a los de Internet. De esta forma, los precios se volverían competitivos y el cliente no tendrá razón para irse de allí.

Un portátil medianamente bueno en una tienda física puede oscilar entre los 600 euros, mientras que en tiendas online cualquiera puede aprovechar descuentos y promociones en los que podría ahorrarse incluso más de 100 euros.

Frustración

El problema de muchos emprendedores ha sido el sentimiento de frustración que sentían por tener que volver a aprender nuevos conocimientos desde cero y adaptarse a un mundo totalmente nuevo que es Internet. Pero esto no ha sido solo el único inconveniente.

Todo lo que aprendieron para poner en marcha su negocio quizás ya no sea válido. Y los negocios que montaron podrían estar en riesgo y no ser rentables si no se adaptan al nuevo mercado.

Los emprendedores más exitosos también vivieron cambios, pero sus hábitos inteligentes le ayudaron a alcanzar el éxito en sus negocios. No desistieron nunca.

Nuevas estrategias combinadas con sentido común y creatividad

Como hemos dicho más arriba, igualar los precios con la competencia online puede salvar la vida a los pequeños comerciantes que tienen tiendas físicas.

No obstante, teniendo en cuenta que los costes de las empresas online son mucho menores que los de una tienda física, bajar los precios podría suponer para muchos el cierre del negocio. Los comerciantes que tienen una tienda en el barrio tienen que pagar un alquiler, facturas de luz, agua y un sinfín de cosas.

Los expertos en economía y marketing proponen que la clave estaría en mezclar lo online con lo offline. De esta forma, un comercio podría tener una tienda física y a la vez una online, y promocionar ambas a  través de redes sociales y otras herramientas claves para captar y fidelizar clientes.

No solo se trata de ser creativos, sino de evolucionar y madurar con el tiempo. Un bar que conozco de mi ciudad lleva más de 50 años de historia sigue funcionando porque no se ha quedado estancado, sus técnicas han cambiado y se ha reinventado: tiene página de Facebook, interacciona con sus seguidores y realiza concursos para ganar visibilidad.

Muchas marcas están abriendo tiendas que funcionan como probadores de productos, donde permite al consumidor vivir una experiencia para investigar el producto. Incluso algunas ya cuentas con apps donde el usuario puede leer comentarios y opiniones de un producto concreto, comparar y comprar.

Lo que está claro es que las tiendas físicas deben reinventarse si quieren sobrevivir a los tiempos y esto no será posible si no tienen presencia en Internet. A partir de ahí, ser creativos, originales e innovadores es un extra que marcará la diferencia.

Autor

Edith Gómez

Editora en Gananci, apasionada del marketing digital, especializada en comunicación online. Se niega a irse a la cama cada noche sin haber aprendido algo nuevo. Le inquietan las ideas de negocio y, más aún, aportar una mirada creativa al pequeño mundo en el que vivimos. En Twitter: @edigomben

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