El Cristo de los Desamparados es obra de Martinez Montañés y está en la Iglesia del Santo Ángel de Sevilla.

IV Centenario del Cristo de los Desamparados

En la iglesia del Santo Ángel de Sevilla, se encuentra una espléndida imagen de Cristo crucificado, obra de Juan Martínez Montañés (1568-1649). El tema del crucificado es uno de los mejor tratados por este genial artista.

“Donde alcanza (Montañés) el ápice de su acierto iconográfico fue en el Crucificado (Clemencia o de los Cálices, del Auxilio-Lima, del retablo de Santiponce, el de los Desamparados, el de Santa Clara, y otros), donde ahonda tanto, que entiendo es difícil superar artística y sacramente sus interpretaciones, perfectas eclesialmente, según la mente de Trento y la Contrarreforma“ (José Hernández Díaz).

El mismo profesor Hernández Díaz asegura que fue tallado por Montañés en 1617. Llega a compararlo artísticamente con el Cristo de la Clemencia o de los Cálices de la Catedral de Sevilla, aunque el de la Clemencia es un crucificado todavía antes de morir, y el de los Desamparados está ya muerto con la llaga del costado abierta. En ambos casos queda patente la inefable iconografía de Cristo en la cruz, realizada con una maestría incomparable.

El mensaje del Cristo de los Desamparados

Esta imagen del Cristo de los Desamparados es todo un mensaje, precisamente en este cuarto centenario, para tantos desamparados de este mundo que pueden mirarlo a Él: los que se arriesgan a una muerte desoladora en las pateras; los que no encuentran ni un palmo de tierra para vivir ni para morir; los que están desolados en su soledad…

Él ha sido el refugio de tantos desamparados durante estos cuatro siglos, como lo sigue siendo también en la actualidad. El Cristo de los Desamparados está, sin duda, entre los mejores crucificados de la Escuela Sevillana de Escultura del siglo XVII.

Autor

Fernando García S.J.

Jesuita. Licenciado en Filosofía y Letras por la Universidad de Barcelona. En 1956 marcha a Japón, en donde es profesor de Historia del Arte Oriental en la Universidad Sophia (Jochi Daigaku) de Tokio. Es Académico Numerario de la Real Academia de Bellas Artes de Santa Isabel de Hungría de Sevilla, y Académico Correspondiente de la de Bellas Artes de Cádiz y de la Real Academia San Dionisio de Ciencias, Artes y Letras de Jerez. En 1993 le fue concedida por el Emperador de Japón la cruz de la "Orden del Tesoro Sagrado, con distintivo de Rayos Dorados y Rosetas". En la actualidad es Delegado Diocesano del Patrimonio Histórico-Artístico de Sevilla.

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