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Carlos Jose Risquez Aguilar: «La pandemia ha acelerado la conciencia global hacia un enfoque más sostenible en la empresa y su relación con la sociedad»

Carlos Jose Risquez Aguilar,  Licenciado en Ciencias Económicas y Empresariales, Máster en Gestión Comercial y de Marketing y PDD por el IESE. Actualmente, también forma parte del claustro como Profesor Asociado en el Máster Universitario en Ingeniería Industrial + Máster Universitario en Business Administration de la Universidad Loyola. Hablamos con él sobre el momento en que se encuentra la ingeniería en el mundo empresarial y de las finanzas y sobre las cualidades que deben tener los futuros ingenieros.

Pregunta: ¿Qué cualidades complementarias para el liderazgo cree que debe entrenar un estudiante apasionado por la ingeniería?

Respuesta: Bajo mi punto de vista, el liderazgo solo se ejerce con el ejemplo. Para un profesional de ingeniería ser ejemplo se concreta en 3 tipo de acciones.

En primer lugar, asumir la cultura del esfuerzo como pilar fundamental en su actividad, por lo tanto hay que asumir que se deben hacer sacrificios personales en momentos puntuales. Hay que conseguir ir más allá de lo esperado en la búsqueda de las metas que uno se proponga. Esto implica que hacer las cosas bien hechas nunca sea una opción, sino un punto de partida, supone dedicar horas y energía para que un proyecto no solo cumpla las expectativas, sino que las supere y sorprenda al beneficiario del mismo.

En segundo lugar, ser parte de la organización, comprendiendo las implicaciones que su actividad provoca en las demás áreas y departamentos (finanzas, recursos humanos, marketing, logística, compras, ventas..). No solo basta con tener una visión 360 grados de la organización, hay que interiorizar las consecuencias que mi trabajo conlleva, saber analizarlas y tomar decisiones en conjunto con el resto de departamentos por el bien de la empresa.

Por último, ser parte de la solución a los problemas que su organización va a afrontar en los próximos años (entornos laborales, sociales y medioambientales cambiantes, flexibilidad constante), ser impulsor de los cambios, adoptarlos en primera persona y concretarlos en acciones en su entorno inmediato. Defenderlos alineándose con la estrategia de la empresa.

«Las Smart Cities, la gestión energética, la robótica, la automatización o la gestión de datos necesitarán del desarrollo de ambiciosos proyectos que sin duda demandarán perfiles muy técnicos»

(P): ¿Qué claves nos daría sobre el momento en el que se encuentra el mundo empresarial y de las finanzas? ¿qué panorama observa en nuestro entorno más cercano?

(R): Como indicaba antes, nos encontramos ante un escenario cada vez más cambiante, donde las decisiones de hoy no son válidas para mañana. La crisis sanitaria mundial que estamos viviendo nos ha mostrado que somos vulnerables y a mismo tiempo somos capaces de ser flexibles en la toma de decisiones, nos está obligando tomar decisiones que, sin duda, no las hubiésemos tomado sin este cambio, o al menos a la velocidad que lo hemos hecho.

En la empresa, y más concretamente relacionado con las finanzas, debemos trabajar en dos grandes líneas bajo mi punto de vista.

A corto plazo se trata de seguir adelante, hacer un diagnóstico muy sincero de nuestra situación post-Covid, como se han visto afectadas nuestras ventas, nuestros clientes nuestros proveedores y como prevemos nuestro futuro inmediato. Financieramente hablando tenemos que asegurarnos que las empresas, los proyectos y el talento continúen desarrollándose, generando rentabilidad y evitando que la falta de liquidez los bloquee, es por lo tanto muy importante llevar a cabo una planificación financiera exhaustiva, incluyendo los diversos escenarios que nos podremos encontrar (ventas, costes, primas de riesgo, etc), donde proyectemos cuales son nuestras necesidades financieras y qué retorno somos capaces de aportar.

Por otra parte, relacionado con una visión más de largo plazo, la pandemia ha acelerando la conciencia global hacia un enfoque más sostenible en la empresa y su relación con la sociedad y por lo tanto en los proyectos de inversión que se desarrollen. En este enfoque las finanzas juegan un papel muy relevante. Deben actuar como agente impulsor de este nuevo entorno al que nos queremos dirigir. El apellido “sostenible” se está asumiendo como indivisible al concepto finanzas, de modo que la canalización del ahorro (y por lo tanto del deseo de inversión) hacia proyectos ISR (Inversión Sostenible y Responsable) va a marcar novedades.

La creación de productos financieros como los bonos verdes, sociales y sostenibles o la financiación ligada a la reducción de la huella de carbono entre otros, el incremento de los flujos monetarios por parte los grandes agentes del mercado hacia inversiones ISR frente al resto de proyectos y por supuesto un incremento de valor de las compañías con mejores prácticas ASG (Ambientales, Sociales y Gobernanza) frente a las que no los apliquen, serán algunos de los cambios que ya comienzan a marcar la estrategia financiera de los próximos meses.

«La situación actual generará oportunidades combinando la ingeniería con otras disciplinas como la biología, la química o la estadística, por ejemplo»

(P): ¿Qué áreas de la ingeniería destacaría en este momento como más estratégicas para futuros profesionales?

(R): Hay aspectos en claro desarrollo y muy novedosos como las Smart Cities, la gestión energética, la robótica, la automatización o la gestión de datos, que necesitarán del desarrollo de ambiciosos proyectos y que sin duda demandarán perfiles muy técnicos. Pero tampoco debemos olvidar a la Organización Industrial que aunque no sea extremadamente técnica si es muy necesaria para la empresa y más en el contexto en el que nos vamos a mover en el futuro. La situación actual generará oportunidades combinando la ingeniería con otras disciplinas como la biología, la química o la estadística por ejemplo.

(P): ¿Qué cualidades y perfiles cree que se demandan en este momento más en el mundo de la ingeniería?

(R): La empresa necesita profesionales en mayúsculas, me explico, no necesita solo ingenieros, ni solo financieros, ni solo expertos en compras, ni solo vendedores, necesita profesionales que aporten una visión global, que sepan adaptarse a los cambios y sean polivalentes ante diversos escenarios, con una visión analítica y estratégica, pero sobretodo que muestren su proactividad ante las dificultades a las que se van a tener que enfrentar.

«La empresa necesita no solo ingenieros, ni solo financieros, ni solo expertos en compras, ni solo vendedores, necesita profesionales que aporten una visión global»

Los estudiantes de ingeniería en este aspecto tienen una ventaja respecto a otras áreas ya que su gran capacidad analítica les ayuda a enfrentar los problemas como retos, buscan la solución y atacan con eficiencia.

La formación continua será una herramienta imprescindible, la mentalidad de aprendiz creo que es necesaria independientemente de los años de experiencia que uno acumule, nunca dejamos de aprender, por lo tanto se necesitan perfiles que no tengan miedo a equivocarse siempre que sean conscientes del aprendizaje que conlleva.

Y por supuesto una conciencia social y global de nuestra situación, cuestionarnos en qué medida nuestro rol aporta a la empresa y por lo tanto a la sociedad no deja de ser un valor a futuro para cualquier empresa, la visión no solo de mis intereses sino también de mis compañeros, mi entorno y como combinar mis intereses personales con los de la empresa para construir.

(P): ¿Cómo cree que contribuirá este sector a paliar los efectos de la crisis actual debido a la pandemia?

(R): Por supuesto. Al igual que debemos hacer un diagnóstico de que lo que implica la pandemia en la empresa, se hace necesario pensar en las oportunidades que la nueva situación nos va a aportar y como podemos aprovecharlas.

Necesitamos avanzar en la productividad de los negocios post-covid, combinando la presencia con el teletrabajo que aseguren la distancia, proyectos donde la presencia física no sea imprescindible. Creo que vamos a salir de esta crisis con una nueva mentalidad, con modos de trabajo diferentes, con nuevos proyectos de transformación digital y más sostenibles.

«La ingeniería tiene que trabajar muy duro para acelerar la transformación digital»

La transformación digital de las compañías necesitan repensar procesos, invertir en tecnología adaptarla a las necesidades de la empresa y sobre todo hacer la vida más fácil a todos, que nos permita convivir con el nuevo escenario y no perder la productividad. En este terreno la ingeniería tiene que trabajar muy duro para acelerar el cambio.

Por otra parte el cambio hacia una sociedad más sostenible no es posible sin la ingeniería, donde la investigación y el desarrollo de proyectos están ligados al mismo. Ejemplos como la economía circular y la descarbonización necesitan de inversiones a aplicar en todas las compañías y muy pocas hoy están en disposición de implantarlas sin apoyo.

Autor

María Victoria Mendoza

Periodista de temas científicos del Servicio de Comunicación, Relaciones Institucionales y Marketing de la Universidad Loyola. mvmendoza@uloyola.es

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