El periodista salvadoreño Carlos Dada.

Carlos Dada: “La dictadura del clic es una de las principales amenazas del periodismo”

El periodista salvadoreño Carlos Dada se encuentra en España por una buena noticia: acaba de ganar el Premio Internacional de Periodismo Julio Anguita Parrado que otorga el Sindicato de Periodistas de Andalucía y la Universidad de Córdoba. Carlos Dada es un periodista ‘incómodo’ en un país y una zona del mundo donde ser periodista es una profesión es de alto riesgo. El 25 de abril de 1998 fundó ‘El Faro, el primer medio nativo digital de Latinoamérica, referente del periodismo de defensa de los derechos humanos en Iberoamérica. Con él hablamos sobre periodismo, de cómo lo ve actualmente, de libertad de expresión, y de sus esperanzas de futuro para la profesión.

Pregunta: Vivimos en una época donde se consume información sin contrastar, una información de inmediatez ¿Se está acabando el periodismo de investigación?

No, cambian las reglas del juego. En estos momentos pasamos por una transición entre hábitos de lectura y acceso a la información por parte de lo que antes llamábamos lectores, pero ahora, de manera preocupante, llamamos usuarios. No se ha acabado el periodismo de investigación, creo que está más vivo y robusto que nunca. Las nuevas tecnologías también nos permiten desarrollar periodismo de investigación de manera más rápida, más eficiente y profunda. Por darte un ejemplo: las bases de datos. El periodismo de investigación, que fue de los últimos sectores en adaptarse a las nuevas tecnologías, hoy que las está descubriendo creo que está siendo más innovador. Por darte un ejemplo muy sencillo: los ‘Panama Papers’ se creó una red de periodismo de investigación; o en su momento la tanda de correos de ‘WikiLeaks’, que con los cables del Departamento del Estado norteamericano se abrió una red de investigación local en medios locales. Son dos ejemplos de las redes de colaboración que se pueden establecer y se están estableciendo entre periodistas de investigación. Estamos en una etapa de transición, tendremos que acostumbrarnos a las nuevas reglas del juego, pero no creo que esté muriendo el periodismo de investigación.

¿Cómo han cambiado las redes sociales el periodismo?

Actualmente atravesamos dos crisis distintas, creo que hay que saber separarlas. Tenemos la crisis de medios, que está muy afectada por la llegada de internet y de las redes sociales, que no han sabido adaptar un nuevo modelo de negocio para sobrevivir en el nuevo mundo, están aún en la búsqueda. Luego tenemos una crisis del periodismo, una crisis bastante más profunda porque el periodismo ha dejado de ser el árbitro de las cosas, ha dejado de tener la posición que solía tener como la aplicación de un método para obtener hechos. Estamos siendo, cada vez más, sustituidos por algoritmos. Por ejemplo, si pones en Google ‘calentamiento global’, un algoritmo decide si en la lista de links que te provee le va a dar prioridad a los negacionistas del calentamiento global o le va a dar prioridad a las notas científicas que demuestran el calentamiento global. Ya no hay un punto común alrededor del cual establecer un debate público, porque al final cuando tú tienes opciones, lo natural en el ser humano es elegir las que alimentan tus prejuicios. Hemos perdido el hecho sobre el cual discutir. Es un problema filosófico y es por el que estamos atravesando ahora.

“Cuando tú tienes opciones, lo natural en el ser humano es elegir las que alimentan tus prejuicios”

 

Está claro que la autofinanciación te permite más libertad a la hora de publicar temas, pero ¿es posible editar un periódico sin financiación gubernamental?

No solo es posible, es deseable y necesario. Cuando recibes financiamiento del gobierno, que no publicidad porque no es lo mismo y esta sí se puede aceptar, estás sujeto a la agenda del mismo. Es contrario a la independencia necesaria que el periodismo debe garantizar a la comunidad a la que sirve. No sólo es posible, es necesario.

Entonces ¿no cree en los medios públicos?

Los medios públicos son otra cosa, no reciben financiación gubernamental, sino estatal y no es lo mismo. Los medios públicos se conciben casi por diseño como medios que pueden sobrevivir sin estar influidos por la agenda gubernamental. Es cierto que corren el riesgo de que esto se pervierta, el medio público necesita de estados fuertes, de estados que superen la visión del administrador gubernamental, y por tanto del impulso de su agenda. Hay muy pocos ejemplos de medios públicos exitosos e independientes, en Europa están la mayor parte de ellos. En América Latina los casos no han sido los más felices, justamente porque incide la agenda gubernamental y tratan de hacer propaganda y no periodismo desde esos medios públicos.

¿Debe la prensa estar enfrentada al poder?

La prensa, por definición, tiene que ser crítica ante la administración del poder. La prensa exige al poder rendición de cuentas basándose en el interés de las comunidades a las que sirve, pero esto no quiere decir que siempre se haga de esta manera. Estamos hablando del deber ser. En el ser hay muchos casos en los cuales esto se pervierte, pero en el deber ser el periodismo, enfrentado no es la palabra más acertada me parece, pero el periodismo tiene que ser crítico con el poder, por supuesto.

En Ecuador o Venezuela, por poner algún ejemplo, se le pone límites a la prensa mediante leyes. ¿Se está recortando la libertad de expresión en Sudamérica?

Es una amenaza gravísima, lo que está pasando en países como Venezuela y Ecuador es un atentado a la libertad de expresión y un atentado al periodismo. El periodismo, al contrario de lo que piensan algunos gobernantes, y en América Latina te puedo dar ejemplos en ambos espectros ideológicos en derechas e izquierdas, al contrario de lo que piensan muchos de ellos que el periodismo esta para apoyar su agenda, el periodismo esta para exigir rendición de cuentas. Y no puede ser que esto se evite con cortapisas a la libertad de expresión, esto limita mucho la vida democrática sana que nuestras sociedades necesitan.

¿Cuáles son los retos de la prensa en El Salvador?

El Salvador es, hoy, uno de los países más violentos del mundo, un país con unos niveles de desigualdad insultantes y con un sistema político que está secuestrado por la extrema derecha y la extrema izquierda. El principal reto del periodismo es yo creo ahora, primero, no sucumbir ante las agendas impuestas por estas dos extremas, es decir la independencia no solo económica, sino ideológica. El segundo reto es la especialización para abordar con profundidad los problemas que afectan a nuestras sociedades. Creo que estos son retos que todavía no hemos asumido de la manera en la que la sociedad lo necesita, pero estamos en ese esfuerzo.

¿Se siente un periodista ‘incómodo’?

La Fundación García Márquez nos bautizó como ‘los incómodos’. Bueno, si incomodar es agitar las aguas porque estás diciendo las cosas que están mal, en realidad lo tomamos como un gran halago. ¡Claro que somos incómodos, claro que somos incómodos!

“Es fácil sucumbir a la tentación del populismo periodístico, de decir las cosas que nuestros lectores quieren escuchar y no las que tienen que escuchar”

¿Cómo ve el periodismo hoy?

El periodismo está hoy atravesando dos grandes retos: la crisis de los medios y la crisis del periodismo planteada por los negacionistas del periodismo. La llegada de Trump ha empoderado a los medios de comunicación que suelen desinformar para servir a agendas públicas, este es un gran reto para el periodismo ahora. Cómo otra vez no sucumbir a la tentación de producir noticias que satisfacen los prejuicios de tus lectores. Nosotros no nos debemos a nuestros lectores, nos debemos a nuestros principios y al método periodístico. En estos momentos de crisis es más fácil sucumbir a la tentación del populismo periodístico, de decir las cosas que nuestros lectores quieren escuchar y no las que tienen que escuchar.

¿Cómo ve el futuro del periodismo?

No me puedo imaginar ahora mismo al periodismo dentro de diez años porque está cambiando todo a una velocidad tan brutal… Creo que hoy soy mucho más optimista de lo que era hace cinco años porque en estos últimos cinco años hay muchos ejemplos que demuestran cómo el periodismo está ahora adaptando sí, por fin, adaptando las nuevas tecnologías para ponerlas al servicio de la producción periodística y hacer un periodismo más eficiente y serio. Por supuesto, las nuevas tecnologías han permitido el surgimiento también de mal periodismo y de sucumbir a la tentación de poner a gatitos amamantados por jirafas, porque eso se convierte en viral y eso te da muchos clics. La dictadura del clic es una de las principales amenazas a las que nos enfrentamos hoy, tengo fe en que nos vamos a librar de muchas de estas cosas y que el periodismo va a sobrevivir porque la sociedades necesitan un buen periodismo para poder crecer sanas. Yo soy mucho más optimista ahora que hace cinco años.

Autor

Francisco Javier Burrero

Periodista del Servicio de Comunicación y Relaciones Institucionales de la Universidad Loyola Andalucía. fjburrero@uloyola.es Twitter: @javierburrero

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