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María Gallego: «Me decanté por la Universidad Loyola Andalucía porque vi que estaba muy centrada en investigación»

María Gallego García cursa el tercer año del Grado en Psicología en la Universidad Loyola Andalucía. El pasado mes julio presentó en un Congreso Internacional celebrado en Zaragoza su estudio: ‘Are age and sex related to emotion recognition ability in children and teenagers?’, donde ha investigado si la edad y el sexo están relacionados con la capacidad de reconocimiento de emociones en niños y adolescentes. María es una apasionada de la conducta humana y el cerebro. Quizás, todo empezó el día que su padre le regaló el libro ‘El antropólogo inocente’, un libro que narra las peripecias de un antropólogo que se va a una tribu perdida de África a estudiar la conducta.

(P): ¿Cómo ha sido la experiencia de participar en un Congreso Internacional?

(R): Antes de ir tenía miedo de que no se me escuchase o se me mirara por encima del hombro por ser tan joven y tener tan poco recorrido académico. Pero me encontré con todo lo contrario. Tanto a Gema Aguado de la Torre, compañera del Campus de Córdoba como a mí, nos sorprendió el trato de tú a tú que recibimos y la apertura a nuevas ideas y conocimientos independientemente de su procedencia. Este congreso, ya no sé  si por el hecho de ser internacional o por la calidad humana y académica de sus asistentes y ponentes, me ha servido para saber el tipo de profesional que quiero ser en el futuro. Por ello, quiero dar las gracias a mi profesora Sandra Racionero, quien además de hacerlo posible dándome el impulso que necesitaba para atreverme a dar una comunicación, ha hecho todo lo posible por que aprovechara al máximo esta experiencia.

(P):¿Por qué te gusta la Psicología?

(R): Me gusta desde siempre. Siempre me ha interesado la conducta humana y el cerebro. Sobre todo me gusta desde que mi padre me regaló un libro que se llama ‘El antropólogo inocente’ y bueno trata de un antropólogo que se va a una tribu perdida a estudiar la conducta. Yo quería estudiar antropología, pero después pensé que era más asequible Psicología y entonces pues en bachillerato ya lo tenía clarísimo y fui mirando universidades y al final me decanté por la Universidad Loyola Andalucía porque vi que estaba muy centrada en investigación que era lo que es lo que a mi me gusta.

(P): ¿Cómo surge la idea de realizar el estudio?

(R): El estudio empezó siendo un proyecto de bachillerato, porque yo estaba haciendo el programa de bachillerato internacional y entonces esta era la monografía, que es un trabajo que dura dos años y que lo puedes hacer sobre cualquier asignatura y bueno, tienes un profesor que es el que te dirige, que el mío fue el de biología, don Germán Tenorio y entonces decidí hacer una investigación en psicología que se basaba en ver si influía la edad y el sexo en el reconocimiento facial de emociones. A partir de ahí hice unos cuestionarios con la ayuda de una profesora de la Universidad de Sevilla, Susana Gaitán, que consistían en caras completas; parcialmente los ojos; la boca, donde se les ponía varias opciones de emociones: alegría, tristeza, enfado y neutro. Ellos tenían que seleccionar qué emoción pensaban que se veía en cada imagen. Se lo pasé a niños de entre 6 y 17 años de mi colegio.

Yo en esa época tenía 17 años, eran compañeros de cursos. A partir de los resultados los analicé, vimos los resultados y cuando acabó todo mi profesor me propuso presentarlo a una revista y decidimos que fuera internacional. Entonces la mandamos al ‘Journal of emerging investigators’ que es una revista para alumnos de ESO y bachillerato que está dirigida por estudiantes de posgrado de la Universidad de Harvard. La tuve que traducir al inglés, la mandé y a partir de ahí empezó un proceso de feedback donde me mandaban comentarios sobre como mejorarlos para que tuviese la estructura de un artículo para esa revista. Aprendí muchísimo. Y bueno, se retrasó un poquito porque yo la mandé en 2016, cuando acabé bachillerato pero hubo una serie de problemas en la revista y aparte también el proceso de feedback tardaba un poco así que hasta 2018 no se ha publicado.

(P): ¿Cómo surge la idea de participar en el congreso?

(R): Me animó Sandra a participar en el congreso, fue todo muy deprisa, tenía sólo un día para cerrar el plazo. Tenía muchos nervios pero también tenía muchas ganas porque a parte de que iba a estar presentando en la misma mesa que Sandra, con proyectos distintos, pero en la misma mesa, iba a ser una oportunidad de practicar para el futuro, de ver como es, de conocer gente, de conocer a profesionales de todos los ámbitos porque es un congreso multidisciplinar.

(P): ¿Qué conclusiones sacaste del estudio?

(R): Hemos visto que las mujeres tienen una pequeña superioridad con respecto a los hombres de su misma edad en el reconocimiento facial de emociones, al menos entre los 6 y 17 años. Y sobre todo en la edad entre primero de primaria y tercero de la ESO. Y pensamos que esto es debido a las hormonas porque se ha visto que existen receptores de testosteronas en las áreas del cerebro implicadas con el reconocimiento facial de emociones y también que durante la menstruación la fluctuación de hormonas influye en el reconocimiento de miedos en las mujeres entonces hipotetizamos que como en esta edad hay muchas fluctuación de hormonas, también se está dando la pubertad en algunos, por ejemplo en tercero y cuarto de ESO las chicas todas han alcanzado el estadio 5 de Tanner pero los chicos no, pues por eso a lo mejor hay un mejor reconocimiento de emociones por parte de las mujeres mientras que con 16, 17 años que es en primero de la ESO ya todos tienen el mismo nivel. También hemos visto que sí que existe una mejora de reconocimiento facial con la edad. El grupo más pequeño muestra más errores que el grupo mayor que puede deberse por la maduración de estas áreas cerebrales.

(P): ¿Con qué líneas de investigación de la Universidad Loyola Andalucía colaboras?

(R): Estoy con Sandra Racionero en el proyecto ‘Memo4love’ donde estamos viendo el cambio que se produce en las reacciones explícitas-implícitas sobre todo en adolescentes porque estamos en centros de escuelas secundarias en tercero de ESO a través de acciones de socialización preventivas de la violencia de género y como se ven esos cambios en la atracción contra la violencia porque lo que queremos es ya explícitamente e implícitamente no se de esa atracción y también queremos ver el cambio en las interacciones entre iguales de diálogo y comunicativas el cambio que se da alejándose de la violencia y atrayéndose hacia la igualdad entre pares y entre parejas.

(P): ¿Cómo te ves dentro de 20 años?

(R): De investigadora, ojalá con un proyecto de I+D como el de Sandra Racionero. Después del Grado me gustaría irme fuera, ya estuve este verano en Australia y me gustaría volver. No sé si volviendo a España, ojalá que sí, pienso que es importante volver a tu país y contribuir aportando todo lo que has aprendido investigando y ayudando a descubrir conocimiento nuevo.

Autor

Francisco Javier Burrero

Periodista del Servicio de Comunicación y Relaciones Institucionales de la Universidad Loyola Andalucía. fjburrero@uloyola.es Twitter: @javierburrero

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