Pintura de la Adoración de los pastores de Luis de Vargas

La adoración de los pastores

En la Catedral de Sevilla hay una serie de pinturas del artista Luis de Vargas (1505-1567), entre las que destaca el Retablo del Na­cimiento. De él es la tabla La Adoración de los pas­tores, que pintó en 1555.

Luis de Vargas fue uno de los grandes pintores de la Escuela Sevillana, que introdujo el Manierismo, que había aprendido en Italia. Residió allí dos épo­cas de su vida, de 1527 a 1534, y de 1541 a 1549. Trajo este nuevo estilo de pintura, que aparece se­ñaladamente en este Re­tablo del Nacimiento. La Adoración de los pastores fue realizada después de su segundo viaje a Italia.

En los cuadros de este re­tablo, parece que no sólo tomó de Vasari la icono­grafía y composición, sino también los escorzos y tipos físicos de algunas de sus figuras. En este cuadro concretamente llaman la atención los es­corzos de los pastores de primer plano, y los gestos variados de todo el grupo de ellos.

Nuevo estilo de Luis de Vargas

Hay un pastor que recuerda a uno de los que va a tallar más tarde Martínez Montañés en su retablo del Monasterio de Santiponce, en el re­lieve del Nacimiento. Las miradas fijas en el Niño y la Virgen, que ocupan la parte izquierda de la composición, contrastan con el gesto distraído de un niño, que mira admira­do la cabeza de una cabra que lleva otro pastor al Niño.

Esta manera nueva de pintar sus obras, hace de Luis de Vargas uno de los pintores más origina­les de aquel tiempo en la interpretación de te­mas tradicionales. Lo que Francisco Pacheco dice de Luis de Vargas es alta­mente elogioso: “Luz de la pintura y padre dignísi­mo de ella en esta patria suya, Sevilla”.

Autor

Fernando García S.J.

Jesuita. Licenciado en Filosofía y Letras por la Universidad de Barcelona. En 1956 marcha a Japón, en donde es profesor de Historia del Arte Oriental en la Universidad Sophia (Jochi Daigaku) de Tokio. Es Académico Numerario de la Real Academia de Bellas Artes de Santa Isabel de Hungría de Sevilla, y Académico Correspondiente de la de Bellas Artes de Cádiz y de la Real Academia San Dionisio de Ciencias, Artes y Letras de Jerez. En 1993 le fue concedida por el Emperador de Japón la cruz de la "Orden del Tesoro Sagrado, con distintivo de Rayos Dorados y Rosetas". En la actualidad es Delegado Diocesano del Patrimonio Histórico-Artístico de Sevilla.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Calendario de Eventos