Adolfo Rodero: “la economía ha experimentado cambios muy profundos”

Adolfo Rodero es una de las figuras clave para entender la investigación económica hecha en Andalucía en las últimas décadas desde ETEA, germen de la Universidad Loyola Andalucía. Además de ser uno de los más prestigiosos docentes de la institución, a la que llegó en 1965, también desempeñó tareas de gestión universitaria dirigiendo el centro, entre los años 1975-80.

Recientemente, y en el marco de la celebración del centenar de números de la Revista de Estudios Regionales, de la que fue investigador y fundador, se reconoció su trabajo y aportación a la publicación. Profesor de Teoría Económica, Macroeconomía, Sistema Financiero Español y de Mercados e Instrumentos Financieros, le preguntamos por entonces y ahora para poner de relieve, una vez más, la magnitud de su trabajo y de su figura.

P- Se cumplen casi cuatro décadas de vida de la Revista y se reconoce su trayectoria en ella. 

R- En el acto de marzo pasado, se recordaron los treinta y nueve años de “vida” de la Revista de Estudios Regionales. Me voy a permitir hacer un breve recorrido de su trayectoria durante estos años. La Revista se creó en 1977 a instancia de la Facultad de Económicas de Málaga, a cuya decisión se unieron las universidades de Sevilla, Granada y Córdoba y los Institutos de Desarrollo Regional de Sevilla y Granada. El primer número se publicó en 1978. Las personas que formaban parte de la revista en el aquel momento fueron designados como fundadores. Posteriormente, se fueron incorporando las demás universidades públicas andaluzas.

Precisamente en la última reunión del consejo de redacción se propuso que la Universidad Loyola Andalucía formase parte de las instituciones editoras. Sus estatutos que fueron aprobados en 1986 establecieron los siguientes órganos: Consejo de Dirección (del que forman parte los rectores de todas las universidades), el Consejo Asesor externo (que actualmente está formado por 23 personas de prestigio en los temas regionales) y el consejo de redacción (tiene como componentes, tres miembros por cada una de las universidades, además de los fundadores). Como órganos unipersonales aparecían el director y el secretario.

La línea editorial de la revista corresponde a las ciencias sociales en general, con una orientación regional. Se han publicado a lo largo de estos años unos ochocientos artículos además de textos históricos y documentos recientes, siempre en el campo de lo regional.

Como hitos más importantes de estos años, podríamos señalar la presentación del número 100 (actualmente ha salido ya el número 104), y la celebración de más de quince seminarios y reuniones patrocinados por la revista; se debe subrayar que la revista ha sido la primera publicación de tipo regional española (en la actualidad ya existen otros medios en este campo) y también su carácter pionero como obra conjunta de las universidades andaluzas.

En estos casi cuarenta años las ediciones periódicas han experimentados cambios muy importantes desde un punto de vista técnico. Recordamos que al principio, los artículos que debía valorar el consejo de redacción se repartían en papel, la imprenta tenía un carácter casi artesanal y las pruebas de imprenta se enviaban en papel a los autores para que de forma casi manual se corrigiese.

Todo esto ha variado muy profundamente: comunicación de los originales de forma electrónica, evaluación de éstos en la base de datos de la revista, etc. La misma evaluación ha sufrido cambios: ahora existe una evaluación ciega de al menos dos expertos ajenos al consejo de redacción y el papel de este último consiste en decidir, en su caso, la publicación de artículos, sobre todo, cuando hay valoraciones no coincidentes.

P- La economía y su proyección social, también han cambiado mucho en estos años….

R- Durante los últimos cuarenta años, la economía, tanto desde el punto de vista científico como del de la política económica, ha experimentado cambios muy profundos. Se venía de una economía keynesiana que a principios de los setenta había llevado a una situación crítica. Autores tales como Friedman, Hayek y otros, en el terreno de las ideas, o bien Fama  y otros en cuanto el comportamiento de los mercados financieros, plantearon una mayor liberalización de la economía. Reagan y Thatcher aplicaron estas ideas, reduciendo el intervencionismo político y la regulación financiera. Se cometieron errores que llevaron a varias crisis (o “burbujas”), la más importante de las cuales es la actual.

La nueva política fijó como objetivos la consolidación fiscal y las reformas estructurales; en el caso de la Unión Europea, esta política fue apoyada por la llamada “tríada”; se consiguieron algunas mejoras pero unidas a unas desigualdades inaceptables (recordemos en este sentido el famoso libro de Piketty), y a unos niveles de paro claramente insoportables. En todo caso, la recuperación es débil y lenta; esto ha llevado a “resucitar” las ideas de Keynes, plantando un sector público más importante, incluso algunos pensadores mantienen que el déficit público y la deuda no “importan”. Otros más pragmáticos defienden una política de crecimiento, cambios del sistema productivo, unido a las reformas estructurales ya iniciadas. El momento actual presenta oscuridades (precio de los crudos petrolíferos y de las materias primas, el futuro de China y de América Latina, en el caso de Europa, el cambio del euro y la crisis de los refugiados), pero eso es ya el futuro.

p- ¿Y Andalucía? ¿su situación económica?

Cuando se constituyó la Comunidad Autónoma de Andalucía, la región presentaba una situación económica y social muy negativa. Los políticos, los científicos, los creadores de opinión vieron  que el desarrollo económico y social era posible en este nuevo marco político. Como ejemplos de estos cambios, podemos citar la creación de infraestructuras muy importantes (el AVE, etc.) financiadas con fondos europeos, del gobierno central y de la propia Junta de Andalucía; la creación de parques tecnológicos, con mediano éxito y la aprobación de los planes de desarrollo de Andalucía, cuya ejecución fue muy deficiente.

En el terreno académico, podemos citar esta revista, la creación de la Asociación de Ciencia Regional, la creación también de ocho universidades y la celebración congresos y reuniones sobre los problemas regionales. Esta evolución tuvo resultados positivos, citamos únicamente que el PIB regional se fue acercando, lentamente, a la media española y también a la europea.

Se cometió sin embargo un grave error: el sistema productivo se limitó, en gran  parte, en el turismo y en el “ladrillo” (y en cierto grado, el sector agrario); se trata de un error del que sólo en parte son responsables las instancias políticas, si bien la concesión de subvenciones no fueron en la línea correcta; la empresa en general y las entidades financieras han tenido una gran parte de culpa; por otra parte, la economía española ha seguido también este mismo derrotero; ya sabemos que la crisis actual que no es sólo financiera ha sido el resultado de unos comportamientos erróneos.

En estos últimos años, la situación de la Comunidad Autónoma ha empeorado gravemente: el paro es el más elevado de España, el crecimiento del PIB ha sido muy escaso alejándolo de nuevo de la media española y comunitaria; el concepto de resiliencia, tan de moda en la actualidad, muestra que cierta regiones, entre las que se encuentra la andaluza han resistido mal la crisis y su resolución ha sido mucho menos satisfactoria que las que presentaban un sistema productivo más diverso y con mayor componente tecnológico.

En consecuencia, la comparación de la Andalucía actual con la de los años ochenta nos muestra una importante crisis social: paro, pobreza, emigración de muchos jóvenes y en resumen escepticismo sobre el futuro de la Región y sobre el comportamiento de los políticos y de las instituciones (este escepticismo lógicamente va ligado a los casos de corrupción, sobre lo que no vamos entrar).

P- ¿Y esa idea de Andalucía como la “California” de Europa?

R- En nuestra opinión, un espacio no muy extenso, y que forma parte de un Estado, difícilmente puede llegar a ser la “California” de Europa; el caso de la California de USA es muy especial y en los últimos tiempos ha tenido graves problemas; en este sentido, creemos que el proyecto de independencia de Cataluña, si llegara a ser realidad, tendría graves consecuencias económicas para esa Comunidad Autónoma; pero no vamos a entrar en esta cuestión que es ajena a los temas tratados.

Se cree que la recuperación de Europa y por lo tanto de España y de Andalucía depende de una política de desarrollo distinta de la actual. Además, en España, el nuevo gobierno tendrá retos importantes: por ejemplo, el tratamiento correcto de los populismos, la reforma de las Administraciones Públicas, el problema catalán ya citado, la reforma de la Constitución…; entonces, Andalucía ¿no puede hacer nada?, ¿salvo esperar que España vaya mejor…?

Aunque parezcan meros deseos, ¿utópicos?, los objeticos deberían ser: cambiar “algo” el sistema productivo, con una mayor proporción de las industrias, incorporar las nuevas tecnologías, mantener ciertamente el turismo y la construcción pero no de forma hegemónica y apostar por los servicios productivos unidos a la industria, no solamente los de consumo familiar.

Autor

Francisco José Bocero

Director de Comunicación y Relaciones Institucionales de la Universidad Loyola Andalucía. Twitter: @pacobocero

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